En busca de los valores de nuestra época

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“Si en mi país se hubiera organizado un coloquio para hablar sobre valores humanos, quince personas hubiera sido un buen público, quizá, con mucho éxito, treinta” comentó el doctor Nicolás Grimaldi después de que expuso sus ideas delante de casi novecientas personas.
Comentarios similares hicieron los otros conferencistas asombrados ante la evidente inquietud, habre diríamos, frente a estos temas; la respuesta al llamado de istmo, de tanta gente de la ciudad y del interior nos sorprendió gratamente a nosotros mismos.
Además de su importancia intrínseca, el tema está de moda; por lo menos en nuestro país, prácticamente a todo el mundo le preocupan los valores. Hay amplias diferencias, es cierto, en cuanto a qué valores considera importantes cada quién y en qué grado.
En muchas personas está latente una primera inquietud, ¿hay valores absolutos o no? Si los hay, ¿cómo se cojugan con la libertad, el pluralismo, la tolerancia? Como respuesta a una pregunta concreta el doctor Polaino-Lorente aclaró el asunto: “Si un valor fuera relativo, no seria valor, pluralismo en los valores no puede confundirse con relativismo. Todos los valores son absolutos, aunque, como son tantos, cada hombre, cada cultura o época elige unos y renuncia a otros que quedan allí latentes, coyuntural, provisionalmente”. El doctor Grimaldi se refirió a ello como valores “a la baja y a la alza”.
El continuo intercambio a través de los medios de comunicación e incluso la convivencia creciente entre gente de tantas culturas diversas ha hecho que con los valores de todas, se haga una mixtura, un revoltijo y a veces nos preguntamos: ¿cuáles serán mejores, aquellos o los que yo consideraba tan básicos? parece que unos y otros se contraponen.
Creo yo que estamos enmedio de un proceso, todavía no hay una jerarquía clara que sirva para esta aldea global. Ello lleva a personas, a grupos, sociedades enteras a que pierdan su punto de apoyo, son tan abiertas, tan dispuestas a acoger lo nuevo, que terminan en la total incongruencia aceptando por igual cosas contradictorias.
Algunos valores van tomando carta de aceptación en todo el mundo, Fukuyama, por ejemplo, apuesta a la confianza, que lleva implícitos o engarzados muchos otros (honestidad, lealtad, veracidad…). Carlos Llano se refirió a la verdad… Si todos trabajamos en ello podremos encontrar esos valores válidos para todas las culturas, religiones e ideologías que nos permitan trabajar local e internacionalmente mejor.
Como lo prometimos durante el coloquio, ofrecemos aquí un resumen de las cuatro conferencias magistrales.

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