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No recuerdo dónde leí hace unos días una cita de Jünger que me impactó por su fuerza y claridad y me apresuré a transcribir: “La verdadera medida del valor que poseemos es ésta: el crecimiento que los demás experimentan merced a la fuerza de nuestro amor”.

Ahora, que con tanta ilusión entregamos a la imprenta nuestra edición número 250, traspongo esa cita en versión libre y me imagino que la medida del valor de ISTMO la da lo que los lectores experimenten merced a la lectura de sus páginas. Si los millones de caracteres impresos han servido para que alguien crezca un poco, afine sus ideales, vea la realidad menos empañada, se forme un criterio más preciso, o se sienta impulsado a escudriñar sobre un tema o un autor, en esa medida, habrá valido la pena este esfuerzo sostenido.

Los aniversarios y los números redondos sirven como paradas en el camino para reflexionar y dejar que el silencio riegue los pensamientos antes del nuevo impulso. Tras esta pausa nos lanzaremos por los próximos 250 ejemplares.