¿American Dream o Pesadilla en la calle del infierno?

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A Mónica, Enrique, Quique, Fernando y Gladys

Dos millones de personas están encerradas en las cárceles de EUA. La construcción de penitenciarías es el segundo rubro más importante del sector en la tierra de la libertad.
En Istmo n. 247 escribí «Los encantos del consumismo». Me sorprendió la cantidad de reproches contra mi discreta crítica a EUA. Los mexicanos salieron en defensa del país vecino. Hubo quien me criticó por llamarles «gringos». Algún lector preguntó si yo viviría en EUA. Le respondo afirmativamente. Necesito dólares muy a pesar de los chiles en nogada y la calidez mexicana.
Advertencia. No «odio» a los gringos y uso el término con el mismo derecho con que un prominente político norteamericano se refiere a sus nietos («medio mexicanos») con el cariñoso apelativo de brownies. Tengo amigos estadounidenses y conozco a muchos otros verdaderamente admirables. No es un tête a tête contra los estadounidenses. Mi alegato es un llamado a los políticos, empresarios y universitarios mexicanos ilusionados con el American Dream.
«¡Ay de quien amontona lo que no es suyo!» Habacuc, 2, 6
Cerca de diez millones de indios fueron asesinados en Norteamérica. Un genocidio. En el siglo XIX extensos territorios indios fueron declarados propiedad federal. Custer y sus soldados arrinconaron a los sobrevivientes en reservaciones. Las tierras fueron subastadas. The best Indian is the dead o­ne.
En 1810, Hidalgo proclamó la abolición de la esclavitud en la Nueva España. La independencia causó nerviosismo entre los colonos texano-americanos. Tenían esclavos. La torpeza del centralismo y emancipación de los negros detonaron la «independencia» de Texas. Fue el primer capítulo de la guerra de secesión. California, Nuevo México, el corolario. A pesar de que el tratado Guadalupe-Hidalgo garantizaba la propiedad, religión y lengua de los mexicanos que se quedaron allende «el Bravo», la historia muestra cómo una serie de tretas consumó el despojo. México no vendió 2,500,000 km² del país. Los perdió en una guerra. Si un ladrón entra a tu casa y te amenaza con un cuchillo en la garganta, ¿es contrato de compra-venta?
En 1787, la abolición de la trata de negros fue votada por estados moderados como Pennsylvania y Virginia y atacada por Carolina del Sur y Massachusetts. Se acordó extender el comercio otros veinte años. La «importación» de esclavos aumentó. En 1866 se había abolido la esclavitud excepto en Mississippi. En 1890 se excluyó del voto a los negros en el sólido sur. Hasta 1963, la segregación era un hecho legal. Hoy por hoy, es sospechosa la cantidad de penas capitales dictadas contra hispanos y negros. La discriminación toma otros matices. En algunos suburbios de Dallas es obligatorio construir un mínimo de metros cuadrados para alejar a los pobres.
WE SPREAD DEMOCRACY
Para desarrollar una economía hacen falta mercados. En 1818 fue ocupada parte de Canadá.
El comodoro Perry se presentó en la bahía de Yedo «amistosamente» con su flota para animar al Emperador japonés a abrir sus fronteras.
En 1844 se aseguraron ventajosas condiciones de comercio con China. Estaba de moda presionar al Celeste Imperio.
La historia de Hawaii es también pintoresca. EUA reconoció en 1842 el reino. En 1898, después de varias peticiones de anexión, el Senado aceptó a Hawaii dentro de la Unión Americana. ¿Qué suerte?
La negativa de Colombia a vender el istmo de Panamá fue solucionada con el envío de una flota en 1903. Panamá proclamó su independencia e inmediatamente llegó a un arreglo para la construcción del canal.
En 1915, EUA ocupó militarmente Haití. Las Islas Vírgenes, en 1916, se anexaron para asegurar playas a los jubilados.
El país sede de la o­nU no está al día en sus cuotas, aunque tiene asiento permanente en el Consejo de Seguridad con poder de veto.
La United Fruit Company siempre ha tenido amistosas relaciones con Guatemala; cuando Jacobo Arbenz (1951) emprendió la reforma agraria, por coincidencia «hubo un golpe de Estado».
México no es un país benévolo con los extranjeros: cierto. Pero debemos reconocer que los políticos norteamericanos han administrado provechosamente la migración. Permitieron el ingreso de chinos para tender rieles en el Oeste, y a finales del siglo XIX estos inmigrantes no podían testificar contra un blanco ante un tribunal. Los italianos fueron admitidos por millones cuando hacían falta obreros, pero siempre han sido preferidos los caucásicos. Claro que en plan informal, algunos alcaldes del Midwest se hacen de la vista gorda y permiten emplear indocumentados.
UN GOBIERNO DEL PUEBLO, POR EL PUEBLO, PARA EL PUEBLO
El pueblo norteamericano es industrioso, emprendedor y organizado. Con 6% de la población mundial posee 50% de la riqueza del planeta. Son virtuosos. Lamentablemente algunas corporaciones han asumido actitudes poco leales. Una empresa copropiedad de industriales del ramo automotriz compró líneas de tranvías de Nueva York, Los Ángeles y Filadelfia y las desmantelaron. Aumentaron las ventas de autos. Otra empresa de motores obtiene jugosos contratos del ejército. El Tesoro Federal rescató con millones a un Dream Team de Wall Street. La negativa de EUA a firmar algunos pactos ecológicos tampoco fue sorpresa. Uno de cada siete adolescentes californianos carece de seguro médico. Chicago, Dallas y Miami tienen barrios miserables: la brutalidad policiaca mantiene el orden (sí, sí, ya sé de los «tehuacanazos aztecas», that is not the question). El Welfare se desmantela. La abstención en elecciones presidenciales es abrumadora. La tasa de mortalidad infantil en Harlem iguala al tercer mundo. A partir de 1940 el Pentágono subsidia industrias estratégicas como la aviación y la informática. Desde 1967 hasta 1998 el Gini Coefficient of income inequality ha crecido; el percentil 20 superior se ha enriquecido respecto a los más pobres.
LA CONJURA DE LOS NECIOS

Joseph McCarthy fue presidente de la Comisión de Represión de Actividades Antiamericanas, creada después de la Segunda Guerra. El senador desencadenó un duro clima de persecución contra sindicalistas, intelectuales y todo aquello que sonara a liberal. El macartysmo arrasó con los posibles diques contra el capitalismo salvaje. Por cierto, ¿adivinen qué país no honra a los mártires de Chicago del 1º de mayo? (Cfr. La conjura de los necios. John Kennedy Toole).
EL MALESTAR EN EL ESTADO DE BIENESTAR
El American way of life es una aspiración popular: los mass media. En 1998 un trabajador norteamericano ganaba $12.6 dólares por hora y un «maquilador» mexicano $1.23. EUA sitúa la línea de la pobreza en 13,000 dólares anuales. Un cocinero puede ganar 100,000. Sin embargo, el Welfare State está en crisis. Cada vez hay más pobres. Los homeless existen. No los vemos en Disney World ni en los malls de Houston ni en Yale o Harvard. No es fácil dar con ellos en un país tan grande. Para colmo, un estudio atento de las biografías de los prohombres americanos, self-made men, especialmente en la segunda mitad del siglo XX, descubre que la mayoría contaba ya con un patrimonio.
«Yo sólo intento arreglar las cosas de la mejor manera que sé» (Richard Ford, El Periodista deportivo)
Señores asesores, los motines de Los Ángeles y Seattle, la concentración de la riqueza y el poder de las corporaciones me llevan a pensar en Hamlet: «algo está podrido en Dinamarca». Urge una economía humana, articulada en pesos y días. Las personas comen hoy, no pueden esperar a que los macro indicadores se reflejen en la mesa dentro de seis años. Cuidado, EUA no es el modelo. Bien lo sabe la Unión Europea.
«Feliz el rico que fue hallado intachable» Eclesiástico, 31, 8
A fin de no ser apedreado me acojo a la sombra protectora del cardenal Ratzinger: «Yo entiendo muy poco de la situación económica en el mundo. Pero me parece evidente para todos que no podrá durar tanto tiempo. Para empezar, existe la contradicción de la deuda de los Estados que viven en situaciones paradójicas, gastando dinero y siendo garante del dinero por un parte, y, por otra, están en bancarrota debido a las cifras de la deuda».
Es terrorífico asesinar al no-nacido, pero también es horroroso matar de hambre al ya-nacido. Escribe Juan Pablo II: «Hay que buscar soluciones a nivel mundial, instaurando una verdadera economía de comunión y de participación de bienes, tanto en el orden internacional como nacional. Es el único camino que respeta la dignidad de las personas y de las familias» (Evangelium vitae n.91).
Susanita a Mafalda: «A mí también me lastima el alma ver gente pobre. ¡Créeme! Por eso cuando seamos señoras nos asociaremos a una fundación de ayuda al desvalido. ¡Y organizaremos banquetes en los que habrá pollo y pavo y lechón y todo eso! Así recaudaremos fondos para poder comprar a los pobres harina y sémola y fideos y esas porquerías que comen ellos».

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