Los retos de financiar el desarrollo de las empresas

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Ahora que se debate el futuro de la banca de desarrollo en nuestro país, qué mejor que contar con este libro que responde por igual tanto a un interés inmediato como a uno de largo alcance.
Ante el dramático desafío de financiar el desarrollo empresarial, el autor sostiene que las empresas, las instituciones y los instrumentos de política sólo tendrán éxito a largo plazo si se esfuerzan por satisfacer las necesidades la demanda de los sujetos que buscan atender, sin que ello implique necesariamente realizar una transacción económica. Esto es lo que Villaseñor conceptualiza como enfoque de demanda y afirma que su aplicación no se limita al ámbito de los negocios.
Advierte que en su caso ha aplicado el enfoque de demanda sólo en el financiamiento de las actividades empresariales; sin embargo, comparte su convicción de la validez y universalidad de este enfoque. Sin adentrarse en razonamientos teóricos o filosóficos, expone su propuesta y comparte sus experiencias y vivencias mediante la recopilación de artículos y conferencias que presenta en un contexto temático. Ofrece los textos originales, editados lo indispensable para evitar detalles excesivos, redundancias o referencias coyunturales.
Esta característica da al libro un valor histórico, pues entre los documentos que da a conocer incluye algunos informes que en su momento fueron internos de Nacional Financiera y del Fondo de Equipamiento Industrial (Fonei), y que hoy, más de diez años después, ya son historia. El lector verá que las circunstancias varían y las actividades son diferentes, pero no el propósito de fondo: atender las necesidades reales de la población objetivo.
El autor, prestigiado economista, destaca que limitarse a financiar a las empresas así se haga con eficiencia se queda miope con una visión del presente y de corto plazo. Financiar el desarrollo empresarial implica compartir, entre el financiero y el empresario, una misma visión de futuro para construirlo juntos. Esta es la verdadera misión de un banco de desarrollo.
Por tanto, no deben calificarse los instrumentos de promoción del desarrollo en función de lo que logren en el corto plazo. Así como hay altibajos, también hay percepciones contradictorias.
Villaseñor señala que lo relativamente reciente y, en consecuencia, poco difundido del modelo de banca de desarrollo de segundo piso, ha dado lugar a una serie de apreciaciones erróneas que se derivan de su nombre. Se cree que este tipo de banca se limita al descuento de créditos y se puede caer en el simplismo de calificar como banco de desarrollo de segundo piso a cualquier mecanismo de mero descuento de créditos. Si así fuera, habría que llamarla banca de descuento.
La esencia del «segundo piso» en un banco de desarrollo estriba en su carácter inductor, en hacer que otros hagan, en asumir una función subsidiaria, no competitiva; de servicio, no de autoridad. Ningún país ha dejado aún el desarrollo al libre arbitrio de las fuerzas del mercado, por lo que el problema existencial de la banca de desarrollo dice Villaseñor no se resuelve por el dilema shakespeariano de «ser o no ser», sino por encontrar el modo de ser.
Asegura que se suele confundir el interés patrimonial con el corporativo. Se ve al gobierno como un monolito que está muy lejos de serlo y se supone equivocadamente que, una vez definida la estructura de una entidad, su administración se dará en automático. Empero, en el gobierno y en las corporaciones privadas existen intereses encontrados. Por ello se requiere un buen diseño institucional de la banca de desarrollo, que debe incluir una clara autonomía de gestión y una efectiva gobernabilidad que la preserven de influencias contrarias a su propósito esencial.
Los retos de financiar el desarrollo empresarial resume cuatro décadas de pensamiento y acción de Jesús Villaseñor González en el financiamiento del desarrollo empresarial y, producto de su larga experiencia y práctica desde los más altos niveles, ofrece valiosas propuestas de soluciones sólidas.
El libro se estructura en tres partes. La primera presenta algunas convicciones del autor sobre acción empresarial y compendia sus más recientes actividades en el ámbito de la iniciativa privada, con la fundación de una microfinanciera rural. La segunda se concentra en describir el proceso de transformación institucional de Nacional Financiera en banco de desarrollo de segundo piso. Y en la última, Villaseñor comparte las ricas experiencias vividas en la etapa más interesante de su vida profesional, con la concepción y dirección del Fonei.
Es decir, el autor empieza con el final, con lo más reciente que compendia su pensamiento y acción y que resalta la vigencia del tema en nuestro país. Al adentrarse en el libro y conocer los procesos vividos en la banca de desarrollo, el lector podrá entender el sustento, la congruencia y la validez permanente del enfoque de demanda, y mirar con otros ojos el financiamiento del desarrollo empresarial de las micro y macro empresas.

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