La India: el poder del futuro

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De la India, país de asombrosa diversidad en cuanto a pueblos, culturas, lenguas y religiones, el historiador E.P. Thompson dice: «todas las influencias del mundo recorren esta sociedad: el hinduismo, el islam, el cristianismo, lo secular, el estalinismo, el pensamiento liberal, el maoísmo, el socialismo democrático, las ideas de Gandhi. No hay un solo pensamiento occidental u oriental que no esté activo en la mente india».
La India representa el mayor experimento de vida multicultural. De ahí que el Estado indio refleje los múltiples estratos de la diversidad del país y las diversas aspiraciones de su pueblo. En gran medida, los buenos resultados de la democracia y el aparato federal se deben a los numerosos dualismos y paradojas de la nación.
Aunque la civilización india es muy antigua, se trata de un Estado relativamente joven, uno de los pocos donde es posible vivir el pasado en el presente, pues como dice Octavio Paz, «la India es un museo etnográfico e histórico pero un museo vivo, donde el pasado coexiste en formas arcaicas que han sobrevivido durante milenios».
La India ha aplicado conscientemente el principio de la unidad en la diversidad. Muchas sociedades se han empeñado en ocultar su diversidad y rehusan aceptar que son heterogéneas. Algunas intentan conciliar su heterogeneidad mediante políticas tipo melting pot, es decir, la fusión de todas las razas, lenguas y culturas en una sola entidad. La India, en cambio, es un mosaico, un ramillete, una ensaladera y la clave del éxito de la democracia federal india es que lo reconoce. Aceptar todas las culturas, religiones, lenguas y estilos de vida ha sido el cimiento de sus políticas y de su legado cultural.
El subcontinente indio representa un modelo que refuta la tesis de que «la diversidad cultural conduce al choque entre civilizaciones», resalta el Informe de Desarrollo de las Naciones Unidas para 2004. La diversidad y protección de los derechos de las minorías son «cruciales para el desarrollo», y menciona a la India como ejemplo de que los países pobres y diversos funcionan bien con políticas multiculturales.
¿ALCANZARÁ EL ELEFANTE AL DRAGÓN?
A menudo se le compara con un elefante en virtud de la naturaleza lenta y parsimoniosa de este animal y la «tasa hinduista de crecimiento» del país*. Aun así, desde la debacle financiera de Asia en 1997, India y China son las economías que hoy crecen con mayor rapidez en el mundo y, de acuerdo con ciertos indicadores, no sería sorprendente que el elefante alcanzara al dragón en un futuro próximo. Pero no hace tanto que el calmudo paquidermo no podía siquiera medirse contra el Reino Medio.
Si bien China aventaja a la India en muchos aspectos, esta posee sus propias fortalezas: la hondura de sus instituciones, una vibrante democracia, la autonomía del poder judicial, una prensa libre y su vigorosa sociedad civil. «La democracia es valiosa no sólo, o principalmente, por la aportación que pueda hacer al desarrollo económico», señala The Economist. «La democracia es un gran bien en sí misma. Se ha de felicitar a la India, orgullosamente democrática y con un crecimiento de 6% anual, por haber triunfado más que China, brutal y antidemocrática, que crece 10% cada año. La vida es algo más que el producto interno bruto».
Este año fiscal, India se dispone a atraer 15 mil millones de dólares en inversión extranjera directa, cifra récord que representa por lo menos tres veces el flujo anual captado desde 1991, año en que abrió su economía. El flujo de la inversión extranjera institucional se aproxima a los 10 mil millones de dólares, y como se calcula que las remesas de indios en el extranjero serán superiores a 20 mil millones de dólares, el total de la inversión extranjera en 2004-05 será de unos 50 mil millones de dólares, no muy lejos de los 60 mil millones de dólares que recibe China.
China supera a la India en muchos sentidos: su ingreso per cápita es superior a mil dólares anuales, el doble que el de la India, y sólo 3% de la población china vive en pobreza extrema, contra 26% de los indios. Pero en China se maquillan las estadísticas; no se ve fácil que llegue al nivel de apertura de que goza la India.
Ambos modelos son muy diferentes. El de China se basa en la manufactura y la inversión extranjera directa, que en su mayoría se destina a la manufactura, sobre todo de componentes para exportación. Hasta la fecha ha captado mucha más inversión directa que la India, cuyo modelo es de servicios profesionales.
Corporaciones globales subcontratan algunos servicios como la computación a sus subsidiarias en la India o directamente a firmas del país. Como los servicios profesionales exigen poca o ninguna inversión de capital, no se necesitan grandes montos de inversión extranjera directa. El empleo generado en China es, en su mayoría, plazas de manufactura para trabajadores de escolaridad media. A diferencia de la India que ha generado empleo calificado para trabajadores con preparación universitaria, su estrategia es más refinada.

SIGLO VENIDERO, SIGLO ASIÁTICO

De acuerdo con un informe de los servicios de inteligencia de Estados Unidos, Mapping the Global Future (Perfil del futuro global), el surgimiento de China e India como competidores mundiales anunciaría la llegada de un «siglo asiático», que tomaría el lugar del «siglo estadounidense» que declina. Haciendo una proyección de largo alcance, el informe de la CIA compara el ascenso de los gigantes del Asia al advenimiento de la Alemania unificada en el siglo XIX y a la hegemonía de Estados Unidos en el XX y señala que ello podría transformar el panorama geopolítico mundial.
El tercero de una serie de pronósticos a cinco años acerca de las tendencias globales, es una publicación del Consejo Nacional de Inteligencia, constituido por un grupo de analistas que reportan al director de la CIA. Los informes previos se refieren a los años 2010 y 2015. Los pronósticos para 2020 se fundamentan en consultas efectuadas el año pasado a más de mil expertos no gubernamentales de 5 continentes.
El informe en cuestión, explica: «Así como los comentaristas aluden al siglo XX como la centuria de Estados Unidos, podría considerarse al siglo XXI como la época en que Asia reverdece sus laureles, liderada por China y la India. La raíz del previsible incremento del poderío económico y político de ambos países se halla en la combinación de su intenso y sostenido crecimiento económico, sus capacidades militares en expansión, y su enorme población».
¿Es la India una súper potencia futura? Todo indica que este país pronto jugará en las grandes ligas del mundo. En su libro The Grand Chessboard, Zbigniew Brezezinski enumera cuatro requisitos previos para entrar al club de las súper potencias: dinamismo económico, investigación militar global, liderazgo en tecnología de punta, y una significativa cultura de masas. India los cumple todos.
En cuanto a la paridad del poder de compra, ya es la cuarta economía del mundo, tras Estados Unidos, China y Japón cosa que el Washington Times destacó en su reseña de fin de año. Estados Unidos representa 21.1% del PIB mundial, 12.6% China, 7% Japón, y 5.7% la India. Su ejército es el tercero del mundo en tamaño, y algunas armas con que cuenta, como los misiles Brahmo, producidos en colaboración con Rusia, la ubican en la liga de las súper potencias.
Sus ventajas en el terreno del software, la biotecnología y los productos farmacéuticos son un secreto a voces. La cultura india también se expande globalmente: se trate de Bollywood, el yoga, la comida o la moda, India está causando revuelo. Si la India se está globalizando, también es cierto que la Tierra se está «indianizando».
El producto interno bruto del país ha registrado un crecimiento impresionante en los últimos años, de 7% a 8% anual; en 2003-04 fue de 8.5%. La inflación se mantiene a menos de 10% y las reservas de divisas han aumentado hasta 130 mil millones de dólares. De ser un competidor pequeño e insignificante en el sector de las telecomunicaciones, se ha convertido en el líder. Los servicios de software, incluyendo el BPO, han experimentado un crecimiento espectacular y las exportaciones de cada uno superan los 12 mil millones de dólares.
La producción de automóviles se multiplicó de 200 mil unidades en 1990-91 a más de un millón actualmente. Las aerolíneas ofrecen mejores servicios a precios más bajos. El país produce ahora en abundancia todo tipo de bienes de consumo, y en lugar de la pesadilla de la escasez existe una economía exuberante. Hoy el consumidor es el rey que dicta lo que quiere.
Además, los banqueros nadan en dinero y facilitan créditos a bajas tasas de interés. El crédito al consumidor ha registrado una expansión masiva. Los bancos han distribuido tarjetas de crédito a casi 10 millones de clientes.
SOFTWARE, TEXTILES, AUTOPARTES, FÁRMACOS, SATÉLITES
India se ha convertido en un magno exportador de productos y servicios de alta tecnología, y la firma del Tratado Multi Fibras abrió promisorias oportunidades de crecimiento al sector de textiles. El flujo de inversión extranjera es cuantioso, se incrementan las remesas del extranjero y las reservas de divisas.
Hace unos años India suprimió las barreras de importación a los productos chinos y se especuló mucho que inundarían los mercados indios. Hoy, los fabricantes nacionales prosperan y compiten ferozmente a los bienes chinos, que el consumidor indio rechaza por su baja calidad. Televisores, motocicletas y juguetes chinos no han podido desbancar a los productos nacionales. Empresas domésticas, como Bajaj Auto & TVs, producen motocicletas equiparables a las mejores del mundo y muchas compañías indias instalaron plantas en China.
Quince de los principales fabricantes de automóviles del mundo encargan sus componentes a empresas indias. La exportación de componentes para autos sumó 375 millones de dólares hace dos años y se estima en 15 mil millones de dólares al cabo de 5 años. Hero Honda con 1.7 millones de unidades al año, es el mayor fabricante de motocicletas del mundo. 100 mil autos «Indica» del «Tatas» se comercializan en Europa a través de Rover, uno de los productores de coches más prestigiosos de Gran Bretaña. Asian Paints se ha instalado en 22 países de cinco continentes.
La industria farmacéutica india inspira tanto respeto como la tecnología de información. Vale 6.5 mil millones de dólares y crece a tasas de 8%-10% anual (cuarta del mundo en volumen y decimotercera en valor). Produce tanto fármacos genéricos de bajo costo y alta calidad como medicinas de marca. Sus exportaciones superan los 2 mil millones de dólares y crecieron 30% en los últimos 5 años. Está entre los 5 principales productores de fármacos a granel. En 1971, la presencia de los empresas trasnacionales en el mercado indio era de 75%, ¡actualmente es de 35%! La fortaleza india se hace cada vez más patente a lo largo y ancho del sector tecnológico: I
ndia se cuenta entre los 3 países del mundo que han construido súper computadoras en forma autónoma (los otros dos son Estados Unidos y Japón).
Figura entre los 6 países que lanzan satélites, algunos para uso propio y otros para países como Alemania y Bélgica. Posee el mayor conjunto de satélites de sensibilidad remota y el INSAT es uno de los mayores sistemas domésticos de comunicación vía satélite en el mundo.
Es uno de los mayores centros donde se cortan y pulen diamantes.
El comercio de plantas medicinales indias vale más de mil millones de dólares.
El reconocimiento hacia los indios ha aumentado considerablemente en todo el mundo. Muchos extranjeros visitan la India para recibir tratamiento médico o vacacionar en busca de esparcimiento o valores culturales, flujo que en 5 años podría convertirse en un caudal recíprocamente lucrativo.
La India es ya el administrador mundial en cuestiones de electrónica, al encargarse de una legión de tareas rutinarias a nombre de los colosos multinacionales. El negocio de los centros de atención telefónica (call centers), crece a pasos agigantados. Los centros telefónicos indios administran las indagaciones internacionales sobre tarjetas de crédito de diversas compañías, calculan recibos, preparan nóminas, dan seguimiento diario a cuentas, redactan transcripciones médicas, procesan solicitudes, expiden cheques, e incluso llevan a cabo operaciones de facturación y cobranza. Más de la cuarta parte de las corporaciones incluidas en la lista Fortune 500 (GE, American Express, British Airways, HSBC, Citibank y AT&T, entre otras) han trasladado sus oficinas administrativas a la India.
VENTAJAS DEMOGRÁFICAS
¿Por qué se le favorece tanto? Fundamentalmente porque cuenta con enormes recursos humanos de habla inglesa, generados cada año por universidades de las que egresan 2 millones de graduados angloparlantes y 300 mil ingenieros preparados y confiables. La alfabetización en la India rebasa el 65%, más de 650 millones de personas de los que 330 millones entienden inglés y 50% lo habla fluidamente. Significa que, después de Estados Unidos, India cuenta con el mayor número de angloparlantes. La clase media india es mayor que la población íntegra de Estados Unidos, y para 2006 totalizará 445 millones. Entre 1995 y 2002, casi 100 millones de indios ascendieron a la clase media, y para 2006 lo harán otros 140 millones.
En los años venideros India tendrá una ventaja más: 770 millones de jóvenes entre 1100 millones de habitantes. La población joven se mantendrá hasta 2050 y contará con otros 47 millones de habitantes en edad laboral, mientras que muchos países de la OCDE, como Francia, sufrirán escasez en ese renglón. India poseerá una carga demográfica favorable entre 2010 y 2030. Aprovechar esta oportunidad implicará inculcar destrezas, fortalecer el sistema educativo e introducir reformas al desarrollo de los recursos humanos.
UNA REVOLUCIÓN FLORECE EN LA INDIA
La India es la súper potencia del conocimiento. De acuerdo con AeA, grupo estadounidense de cabildeo a favor de la industria de la tecnología de información, comienza a disputar a Estados Unidos el puesto de súper potencia tecnológica mundial. Cientos de miles de científicos, ingenieros, doctores y especialistas tecnológicos indios de clase mundial que trabajan en Estados Unidos han comenzado a regresar a casa. La otrora fuga de cerebros se está convirtiendo en recuperación de talentos.
En los últimos años el subcontinente ha ocupado las portadas de Newsweek, Time y otras revistas internacionales por asuntos como Bollywood, su desarrollo económico, los asesinatos políticos y tragedias de un tipo u otro. Pero tal vez nunca antes por ser una aplanadora en el terreno científico mundial. La revista New Scientist dedicó toda una edición a la ciencia india, para ese número especial envió un equipo de periodismo de investigación. El título de la edición dice: «La India, la siguiente súper potencia del conocimiento».
La revista informa a sus lectores (científicos de Occidente): «La primera señal de que algo estaba sucediendo se manifestó hace unos 8 años. Empezaron a aparecer artículos en los medios internacionales de comunicación, en el sentido de que la India despojaba de empleo a las naciones ricas y no de plazas industriales, como las que han emigrado al sureste de Asia, sino el empleo de cuello blanco de la gente bien preparada».
Hoy sabemos que la corriente de plazas se ha convertido en inundación. India es la oficina administrativa de muchos bancos, imán que atrae actividades de programación, a menudo tediosas y de intensa mano de obra, y la voz de los servicios al consumidor desde British Airways hasta Microsoft. Además, la revista explica: «En realidad, los cambios de la India han sido más profundos de lo que esto sugiere. Sólo durante los últimos cinco años, más de 100 compañías de informática y de base científica han emplazado laboratorios de desarrollo e investigación en la India. No se trata de empleos monótonos: compañías de alta tecnología llegan a la India en busca de innovadores cuyas ideas tomarán por asalto el mundo. Los reclutas son jóvenes graduados, recién salidos de universidades y selectos institutos tecnológicos, o expatriados que regresan por cientos a la India, pues saben que allí deben estar, y no en Europa o Estados Unidos. La revolución del conocimiento ha comenzado».
Según New Scientist, «una revolución florece en la India. A diferencia de cualquier otro país en vías de desarrollo, está utilizando el poder del talento en lugar de mano de obra física y barata o recursos naturales para dar el gran salto a la liga de las naciones tecnológicamente avanzadas. Las compañías de alta tecnología, Intel o Google, acuden a la India buscando innovadores. Al frente de este movimiento está Infosys, la primera corporación india de informática con valor de mil millones de dólares».
Pero aclara que la revolución no se limita a la tecnología de la información. Científicos agrícolas cultivan plantíos genéticamente modificados para alimentar a los pobres. Biólogos moleculares son pioneros en el uso de células para curar la ceguera y otros producen vacunas muy baratas. La industria nuclear fabrica reactores de rápida reproducción mediante tecnología de punta.
INSUFICIENTE LUCHA CONTRA LA POBREZA
De acuerdo con la sabiduría convencional, los vientos y mareas favorecen a los navegantes más diestros. Los líderes indios aprovechan los vientos favorables. Según Amartya Sen, premio Nobel indio, la democracia estimula la economía pero las carencias vuelven incapaces a los pobres. India sigue destinando una pequeña porción de su PIB a educación y salubridad pública. Más de la cuarta parte de la población vive en pobreza extrema.
Si ha de ser potencia global, deberá asegurarse que los beneficios lleguen a quienes pretende. El «efecto derrama» es insuficiente. Según la certera descripción de J.K. Galbraith, dicho efecto «es como dar de comer avena a un caballo para que los gorriones puedan comerse el estiércol». El mundo no podrá ganar la lucha contra la pobreza si India no triunfa en ese frente.
Pese a la impresionante reducción de la pobreza que ha logrado, necesita hacer más. Estimular el desarrollo humano exige un gobierno democrático en beneficio de la gente y en sus manos. Son prometedoras las medidas pro descentralización de la India. Está confiriendo poder a la gente en sus bases mismas, representa un modelo de gobierno que está cambiando el fundamento de la política. La India ha entrado a la edad de la ambición.

* Los hindúes se distinguen por su modestia, cultura de no agresión y tolerancia, por esta razón se les compara con un paquidermo.

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