Tecnología: 4 megatendencias. ¿Cómo aprovecharlas?

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Habla Juan Alberto González Esparza, Director General de Microsoft México
Cloud Computing, Big Data, Movilidad y Redes sociales son cuatro megatendencias que impactan ya nuestra vida diaria, que seguirán consolidándose en los próximos años y de las que todo tipo de empresa puede beneficiarse y sacar provecho. Pero además debemos convertir a la Responsabilidad social en otra macrotendencia que vincule e impregne a toda la sociedad.
Al mundo entero asombra la evolución tecnológica que además nos reta a seguirle el paso, so pena de quedarnos varados en el camino. Para las empresas este reto es más acuciante porque la competitividad y la innovación exigen nuevos modelos de negocio y surgen nuevas necesidades.
En este contexto, Juan Alberto González, identifica cuatro megatendencias tecnológicas, oportunidades clave para consolidar esos cambios y resolver, desde las simples dificultades cotidianas, hasta problemas sociales de impacto mayor.
 
¿Qué determina una megatendencia tecnológica? ¿Cómo surge?
Es un movimiento eruptivo que ocurre por los cambios que acontecen en el mundo. Ante la globalización, las tendencias económicas, políticas, sociales, educativas y de seguridad, generan movimientos y nuevas formas de resolver los problemas. ¿Quién imaginaba hace 10 años que la economía griega afectaría a la economía global? Estamos mucho más conectados que nunca.
En este nuevo mundo la agilidad, rapidez, toma de decisiones y la forma de cambiar de un escenario a otro de la noche a la mañana, o de transformar los modelos de negocio y los procesos de mi organización, se engloban en una sola palabra: innovación.
Cada vez que hablo con un director general surgen dos temas recurrentes: el manejo del talento y la necesidad de innovar. Es decir, cómo me enfoco en mantener y mejorar la operación a la vez que en generar nuevos procesos y modelos de negocios para atraer y retener más clientes. Pero también, debo crear la infraestructura por si mañana, un cambio económico fuerte, una nueva tendencia social o nueva política pública, me obligan a reaccionar rápido y transformar mi negocio.
Las circunstancias exigen cambios de capacidades y la tecnología es factor crítico de cambio en la competitividad de una nación para resolver muy diversas problemáticas.
 
¿Qué tendencias dominarán el mercado y cuáles son sus áreas de impacto?
Primera, cómputo en la nube o cloud computing, concepto moderno para simplificar la consolidación y evolución del internet. Servicios de nueva generación para empresas y consumidores cuyos beneficios facilitan cambiar modelos de negocio, agilizar procesos y abaratar costos de operación, entre otros.
Segunda, redes sociales. Somos testigos de cómo nacieron Facebook, Twitter y muchos otros, un fenómeno que llegó para quedarse y hemos de adoptar.
Tercera, la inteligencia de negocios o grandes datos conocida como Big Data. La necesidad actual de las empresas de almacenar información es inmensa. Datos de las finanzas, de mercadotecnia, miles archivos que pide la política pública. Si un gobierno digitaliza servicios para la ciudadanía, pasaportes o el acervo cultural de un país ¿dónde lo guarda?, ¿lo almacena en una bodega o lo digitaliza e introduce en la nube? La posibilidad de almacenar grandes datos y manejar inmensos volúmenes de información, mejorará la toma de decisiones de directivos de todos los ámbitos.
La movilidad es la cuarta tendencia y la vivimos día a día: con tu tableta, celular y PC puedes conectarte desde un café, un aeropuerto o la escuela. La pregunta clave es si estamos abrazando esas megatendencias de modo que resuelvan problemas de innovación en las organizaciones. El reto principal está en cómo generar nuevos modelos de negocio y ser disruptivo en la solución de problemas hacia tus clientes, socios de negocios y tu cadena de valor.
 
¿Cómo aplica el cloud computing en las empresas?
Para mí es una de las tendencias más emocionantes. Es asombroso lo que puede lograr una organización, un país, con servicios de nueva generación en la nube. Por ejemplo, si quisieras ir a pescar, primero tendrías que sacar un permiso en la Secretaría de Pesca; pero, ¿si pudieras tramitarlo en las tiendas de deportes donde compras tus implementos? Es el tipo de evolución en los servicios que necesita la empresa.
¿Qué requieren esos servicios de nueva generación? La tienda se tiene que conectar e integrar otros servicios como los que ofrece el gobierno, lo que genera beneficios al ciudadano. En México la factura electrónica que opera en cloud computing ahorra al gobierno millones de dólares.
En el ámbito educativo es un grave problema que los jóvenes se quedan sin estudios porque no hay lugar físico para todos. Hoy puedes estudiar virtualmente; puede haber 10, 15, 20 o 50 millones de jóvenes conectados a un servicio de cómputo en la nube y recibir educación a distancia. El reto será elegir los modelos adecuados: si tienes 50 millones de jóvenes online, ¿quiénes serán los tutores?, ¿cómo entrenarlos?, si tienen dudas, ¿con quién se comunican?
Cloud computing es una poderosa tendencia, imagina que están conectados los autos, las casas, tu centro de entretenimiento… Resolverán muchos problemas de la sociedad además de generar considerables ahorros, eficiencia en los procesos de los negocios, cambios de paradigma de Capex (gasto de capital) a Opex (gastos operativos) y en el tiempo para lanzar un servicio al mercado.
 
¿Cómo aprovecha una empresa las redes sociales?
Lo primero es enfocarse en el bono poblacional: hoy México tiene 30 millones de jóvenes entre 14 y 29 años, una generación que nació con el celular y que piensa diferente. Tu empresa debe adaptarse a sus necesidades para aprovechar ese nuevo intelecto, y su medio de comunicación son las redes sociales.
La empresa maneja dos nuevos conceptos: agilidad y desarrollo correcto de tu talento. Imagina que adoptas las redes sociales y creas fenómenos nuevos, como el crowdsourcing. En el futuro enfrentaremos la escasez de habilidades; pero a través del crowdsourcing puedes delegar esas destrezas, que quizá no son natas para tu empresa, a células virtuales que entiendan las necesidades del cliente y te retroalimenten sobre cuáles deben ser tus estrategias de precio, las de salir al mercado y de cómo presentar el producto. Pocas organizaciones saben hacerlo y es fundamental.
Por otro lado, una organización sin movilidad, sin dispositivos para conectarse desde cualquier sitio, se vuelve obsoleta. Los jóvenes ya no hablan del balance vida-trabajo, el concepto moderno es flexibilidad en el trabajo, y sin movilidad no lo resuelves. Además esta tendencia ahorra millones de dólares en viajes y traslados. Otros ejemplos de flexibilidad se dan en las fuerzas de venta y el uso de la tecnología en pequeños negocios, como los aseguradores quienes llegan, toman fotos del incidente, se conectan a internet y concluyen el proceso.
Un fenómeno que se ve en el hogar y que todo empresario debe entender, es la «consumerización», lograr que un sólo dispositivo cubra las necesidades laborales y de entretenimiento; por ejemplo, conectarse a la televisión y que ese mismo dispositivo toque música, reciba correos electrónicos e incluso, el scorecard de mi negocio.
Sobre el tema de los grandes datos, ¿cómo reunir todas las fuentes de datos en mi empresa y crear cubos de información tridimensionales para tomar decisiones adecuadas?, ya sea para lanzar un nuevo producto, mejorar la perspectiva de mis clientes o crecer mi negocio.
El volumen de información que manejan bancos, telefónicas o sistemas de facturación con atención a clientes; cada vez es más complejo y requiere el equipo físico con capacidad de operarlo. Si llevas a la nube todo ese Big Data, en vez de preocuparte por los millones que requieres en infraestructura, te enfocas en lo que quieres analizar de esa información y logras respuestas inmediatas. En los próximos cinco a diez años éste es el escenario que más va a crecer en México.
 
¿Es dejar a un lado la intuición?
Exacto. Ya no se deben tomar decisiones sin datos sólidos. El siguiente nivel es retroalimentar la información de los consumidores. Por ejemplo, hay aplicaciones que monitorean las redes sociales y permiten ver en tiempo real lo que se habla de mis productos. La tecnología ofrece nuevos modelos para ese tipo de análisis que generará cambios trascendentes.
 
¿Se reduce la brecha para que el público amplio disponga de esas innovaciones?
Sí, el desafío es la adaptabilidad. Hoy el trabajo de un CEO, de un director general es muy complicado porque los roles están cambiando del sistema tradicional al de la innovación y para quienes trabajamos en el área tecnológica, el manejo del cambio es un reto mayor.
En México hay organizaciones que actualizan su tecnología cada cinco a siete años, cuando cada siete u ocho meses salen productos nuevos con mejoras y avances. Cuesta mucho trabajo entender y adoptar la cultura del cambio, por ello, siempre recomiendo contar con gente joven que te ayude a aceptar esos avances. Es un reto gigantesco, pero si entiendes lo que pasa afuera, puedes adaptarlo más rápido.
 
¿Cómo ayuda la tecnología al manejo del talento?
El talento es el núcleo de toda organización, su mayor activo y los colaboradores quieren tener acceso a la tecnología. Algunas empresas prohíben el uso de Messenger, Skype o Facebook y los empleados se molestan; mejor apóyate en las redes. Si la aplicas para el desarrollo de talento puedes, por ejemplo, crear organizaciones virtuales, tendencia moderna que impacta en la estructura misma. Además de la estructura tradicional (reportas a un director, quien reporta al director general), se crean councils o grupos de trabajo que involucran a colaboradores de distintas áreas y se les dan asignaciones adicionales o stretch assignments, para que ayuden a desarrollar soluciones de nueva generación; eso los hace sentirse más contentos, parte de la empresa.
El método de 70-20-10 funciona muy bien para desarrollar talento; 70% del crecimiento está en lo que se aprende en el trabajo y si, además de resolver su área funcional, al empleado le das algo más, se motiva mucho y aprende otras cosas; 20% es la tendencia para dar a los empleados mentoring y coaching, porque si traes gente joven alguien los debe llevar de la mano. La tecnología juega un importante papel en la educación a distancia, permite coaches y mentoría remotos. Finalmente, 10 % es la capacitación en compañías de alto nivel de tecnología, que tienen que invertir mucho en ello. Todos tenemos que aprender continuamente, hoy está de moda el concepto live, es decir, estés donde estés, conéctate y aprende.
 
El director, ¿siembra o identifica a estas células virtuales o grupos de trabajo?
Un grupo directivo identifica las capacidades que quiere desarrollar a largo plazo y lo analiza con su consejo. Es un reto inmenso porque implica sacar a la gente del día a día, generar estos grupos y asignarles sus actividades.
En Microsoft el tema del talento es muy importante: se revisa cuatro veces al año y el desarrollo profesional de cada persona se discute con el presidente de Latinoamérica.
Si este tema no es nuclear en la organización, será difícil hablar de progreso y en ello la tecnología es un factor crítico, no puedo imaginar desarrollo profesional sin tecnología de por medio. Por ejemplo, las redes sociales internas ayudan a generar esas células virtuales a través de foros de discusión.
Además del talento, es muy importante tomar decisiones ágiles. Con frecuencia olvidamos escuchar a los empleados que están en el campo o front line. Cuando los escuches sabrás lo que dicen los clientes. Pero, ¿qué haces con esa información? La colectas, la procesas y te sirve para tomar decisiones; para ello la tecnología es clave.
 
¿En cuál de las cuatro megatendencias sugieres enfocarse primero?
Es muy difícil separarlas, se desarrollan en paralelo y están conectadas. Por ejemplo movilidad, si te quieres conectar a un servicio de música éste se halla en cloud computing. Si requieres para tu dispositivo una aplicación de manejo de información financiera estará en el sitio del cliente o en la nube; ahí tienes Big Data, movilidad y cloud computing.
 
Algunas microempresas carecen hasta de una computadora. ¿Cómo llegar a ellas  y a las pequeñas?
Primero hay que hablar de la democratización de la tecnología. Casi dos mil millones de personas en el mundo tienen acceso a las tecnologías de la información, y cuatro mil millones, no. Qué tanto se pueden masificar las tecnologías para que más personas tengan acceso, porque herramientas como el internet te ponen en la misma cancha de juego sin importar dónde te encuentres y beneficia a empresas grandes, medianas, pequeñas y a los consumidores.
En México las pequeñas empresas representan 57% del PIB y 95% del talento del país. Las cifras oficiales dan casi 5.1 millones de unidades económicas  y apenas una quinta parte utiliza tecnología. En la industria nos preguntamos: ¿todos tienen computadora o algún dispositivo, tienen acceso a banda ancha? ¿Tienen celular, de qué tipo? Luego viene, ¿Qué servicios de nueva generación puedo ofrecer a una PyME para hacer atractiva esa tecnología? Metemos esa problemática en una licuadora y salen soluciones de nueva generación. Las PyMES son un área clave para las empresas y para el país.
Hoy en México hay servicios en que por 105 pesos al mes una PyME puede tener un espacio en internet para almacenar información, además de contar con tecnología para video conferencias y correo electrónico del negocio. Si no cuentan con una PC u otro dispositivo, basta un celular de nueva generación. Estos servicios están generando nuevos retos. La tendencia de los smart phones crece muchísimo, por ahora su mercado es más grande que el de las PC.
Sin duda, en los próximos cinco años se transformará la tecnología en el uso de la productividad de las PyMES. Sorprende cómo cambia un pequeño empresario cuando accede a la tecnología. Nosotros manejamos centros comunitarios tecnológicos en lugares marginados para personas y familias de bajos recursos, en el campo o pequeños productores. El caso de Anastasia es maravilloso, una señora que en un centro tuvo acceso a la computadora y al internet y descubrió que podía producir sus jitomates de modo distinto. De una parcelita, hoy tiene una gran producción de jitomates que incluso vende a Walmart.
Los esquemas son críticos, pero se tienen que combinar soluciones para la PYMES con nuevos servicios, como el cómputo en la nube, que abarata los costos.
 
Antes se hablaba de las megatendencias para la próxima década, pero ahora ¿estas tendencias son si acaso para los próximos tres o cinco años?
Creo que seguiremos visualizando muchas de estas tendencias hacia el futuro y veremos cómo se consolidan y cambian los «cómos». Cambiará radicalmente la interfaz gráfica, es decir, el modo de acceder a la información. En el futuro cualquier superficie podrá transmitir información; podremos tocarla, verla… en la superficie de la cocina, el escritorio. Podrás comprar tu pantalla y pegarla donde quieras como un papel tapiz. Muchos dispositivos interconectarán gracias a los servicios en la nube. También los autos de nueva generación adoptan estos cambios, con servicios conectados al cloud computing.
Microsoft hizo una gran apuesta de tecnologías, por ejemplo en Kinect, ha sido una revolución en la industria; ahora los jóvenes lo conocen más en los videojuegos, pero si continuamos su desarrollo, encontraremos Kinect en hospitales, en medicina remota y en manejo de helicópteros.
Éstas y otras interfaces se harán más sofisticadas, podrás hablar con una computadora, proyectar información en tercera dimensión, lo que agilizará la toma de decisiones. El reto es que la tecnología sea práctica que llegue a todos los ámbitos.
Pero, más allá de la tecnología, creo que los empresarios tenemos que pensar mucho en el bienestar de México. Aunque la tecnología sea un factor que todos hemos de entender y abrazar, es importante desarrollar primero un liderazgo positivo para tomar decisiones difíciles pero inteligentes. Ser conscientes de que hay que hacer sinergia como país para promover cambios importantes.
Los jóvenes son el pilar de México, como dije, hay 30 millones de jóvenes, pero más allá de entender la tecnología desde el punto de vista social, lo que podamos hacer por México será crítico para el cambio. Cada empresario tiene que repensar, en su área o ámbito de influencia, cómo convertir la estrategia social en el núcleo de la organización y no en una actividad independiente.
El tema social tiene que ser parte de las megatendencias. No es posible que en México haya 18 mil organizaciones de la sociedad civil oficialmente constituidas, cuando en Estados Unidos hay un millón y en Argentina, cien mil.
La responsabilidad social tiene que reflejar dos cosas: inversión social y brecha de oportunidades. El reto es convertir la responsabilidad social en una mega tendencia.
 
JUAN ALBERTO GONZÁLEZ ESPARZA
•          Director general de Microsoft México desde 2007
•          Presidente del AMITI (2011-2013)
•          Conductor de la iniciativa de Ciudadanía Corporativa
•          Licenciado en  Cibernética y Ciencias Informáticas (Univ. La Salle)
•          Posgrados en Liderazgo y Administración en Microsoft Academy en el MIT y en la Universidad Wharton
•          Inició en Microsoft México en 1994 como Gerente de Ventas en el Sector Financiero y en el área de Comercio Electrónico
•          Fue director de las subsidiarias de Colombia, de Perú y director general para la Región Andina
•          En 2000 fundó en Colombia el programa «Microsoft Solidario» que persigue la integración de familias y empleados. El entonces Presidente, Álvaro Uribe, le otorgó la ciudadanía colombiana por su trabajo en pro del desarrollo social, económico y las actividades de responsabilidad social.
 
 

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