Perseverancia: La vitamina del emprendedor

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IS337_AltaDir_03_principalEl temor al fracaso puede ser el principal obstáculo al planear el inicio de un nuevo negocio, sin embargo, emprender exige sortear baches, persistir y aprender de los errores. La expresión: «No fracasé, sólo descubrí 999 maneras de cómo no hacer una bombilla» de Thomas Alva Edison describe el perfil del emprendedor: una persona que, en vez de temerle al fracaso, lo convierte en aliado para que funcione no como un precipicio, sino como catapulta.
 
Entrevista con Carmen Luna
Directora de la Fundación Red de Centros ProEmpleo
 

  • Maestra en Ciencias Sociales y en Pensamiento Político.
  • Desarrolló su trayectoria académica fundamentalmente entre Francia y España, su país de origen. Desde hace 17 años labora en México.
  • En nuestro país ha desempeñado diferentes puestos en la Administración Pública Federal, relacionados con la planeación estratégica de acciones en programas de microfinanzas.
  • Directora de la Fundación Red de Centros ProEmpleo, donde se enfrenta al reto de consolidar una cadena de servicios de formación y capacitación que permita a los emprendedores de escasos recursos tener éxito, impacto y permanencia en sus iniciativas productivas.

 
¿Cuál es el perfil de la persona que decide aventurarse para iniciar un negocio propio?
El emprendedor suele tener una idea disruptiva, diferente. Por lo general, emprende una empresa nueva porque no está satisfecho con su trabajo actual, se quedó sin empleo, recién egresó de la carrera y no ha podido insertarse en la vida laboral, está jubilado, etcétera. Las razones son diversas.
Emprender exige confianza en sí mismo, en la idea de negocio que se desea iniciar y en el proyecto de vida a realizar. El emprendedor sabe dónde quiere estar personal, familiar y laboralmente en algunos años, de hecho su proyecto de vida y de negocio van de la mano.
Con frecuencia, quien es emprendedor no le tiene miedo al fracaso, pues aunque en el pasado haya intentado montar un negocio sin mucho éxito, sabe que eso no condiciona su presente ni su futuro.
La fortaleza interior es importante, aunque también lo es el balance emocional. Para el emprendedor es vital contar con el apoyo del entorno familiar, y si no lo tiene, buscar alternativas para que esto no sea un bache. Por lo general las personas que son muy vulnerables en este punto, al sentirse poco apoyadas, sufren y batallan para salir adelante. Pondré un ejemplo muy simple. En la película Nosotros los Nobles el personaje de Luis Gerardo Méndez, Javi Noble, tiene diversas ideas de negocio, sin embargo nadie en su círculo social lo apoya ni orienta y termina por abandonar sus ideas. Es hasta que cambia de entorno que abre una empresa, pues tiene alguien que lo escucha y guía.
Por último, el emprendedor siempre tiene mente abierta y sabe que los negocios pueden estar en cualquier lugar y cada sitio es una oportunidad.
 
¿Cuáles son las principales dificultades que debe sortear el emprendedor?
El primer obstáculo a derribar es el temor al fracaso y éste va de la mano con emprender. Desde fuera, un negocio consolidado puede parecer exitoso y a prueba de error; sin embargo, al interior es seguro que los emprendedores han tenido que superar una serie de tropiezos menores. Siempre hay que tomar esto en cuenta.
Sobrestimar el fracaso es pensar que si se presenta, todo ha terminado, pero no es así. Hay que encontrar la razón del fallo para conocerlo, reajustar los procesos y seguir adelante. En ocasiones la idea de descalabro pesa, no tanto por uno mismo, sino por el qué dirán. Es necesario sacar esta noción de la cabeza, trabajar duro y desarrollar la perseverancia, clave del éxito de un negocio.
Ser emprendedor implica tener fuerza de voluntad, ser constante y estar convencido de que todos los días trabajas para que tu producto sea el mejor de su nicho.
 
¿Qué motiva el emprendimiento?
En las grandes ciudades las personas desean ser dueñas de su horario para poder pasar más tiempo con su familia, amigos y tener un espacio para sí mismo. En suma, aumentar su calidad de vida. Sin embargo, al arrancar el emprendedor descubre que el factor tiempo es el que menos beneficiado se ve, sobre todo al principio, porque echar a andar una empresa requiere de horas extra.
En zonas rurales suele ser porque las personas ya desarrollan una actividad productiva pero desean hacerla crecer. Por ejemplo, alguien que tiene huertas y produce jitomates, naranjas o fresas y quiere comercializar su propio producto.
 
¿Cuáles son los pasos para emprender con éxito?
No existen recetas, el entorno es muy variable, sin embargo yo diría que, como primer acercamiento, deben considerarse tres pasos para iniciar un negocio:
 
Paso 1. «¿Por qué deseo emprender?». Es necesario que el emprendedor se pregunte por qué desea un negocio propio, cuáles son los mitos alrededor del tema, cuáles son las amenazas que quizá encuentre en su camino, etcétera. Lo importante es que descubra si realmente desea emprender y aceptar el éxito o el fracaso, o averigüe si prefiere ser empleado, someterse a un horario, al carácter del jefe y a otras dinámicas.
 
Paso 2. «Ya me decidí… ¿qué sigue?». Una vez convencido de que lo que viene no será fácil, que nadie pone un negocio, levanta la persiana y empiezan a llegar los clientes; inicia el proceso de definir e identificar el mercado de tu modelo de negocio.
 
Paso 3. Capacitarse en temas desconocidos. Por lo general quien decide iniciar un negocio no es experto en todas las áreas implicadas. Hace falta saber de temas contables, no especializados, pero sí útiles; tener algunas nociones de marketing, servicio al cliente, etcétera. Por ejemplo, actividades como tasar el valor del producto no es tarea fácil, hace falta considerar las diversas variables que intervienen. Un ejemplo muy básico, si alguien desea abrir un salón de belleza, para fijar el precio del corte deberá considerar la parte proporcional del champú, acondicionador, gel, agua, renta del local, luz, etcétera. Pensar en todos los detalles es impactante, pues de ello depende que el negocio dé para vivir, y en ocasiones el emprendedor ignora algunos temas relevantes.
También es necesario capacitarse en el modo de vender el producto, cómo comunicarse con el cliente, cuál es la presentación adecuada, cómo asegurar la higiene necesaria, etcétera.
 
Para empezar una Pyme hace falta cierta estructura financiera y legal, dejar atrás la idea del negocio improvisado y ser conscientes del impacto de la contaminación urbana que generan este tipo de actividades.
Instituciones como ProEmpleo, fundación sin fines de lucro, acercan el conocimiento profesional de la persona con las técnicas y herramientas para emprender. En específico ProEmpleo imparte talleres en los que capacita a la gente en temas de emprendimiento, y busca que sus egresados conciban su actividad económica como fuente de empleo para sí, pero también como un elemento inserto en su economía local.
Apuestan por la comunidad de emprendedores, al ayudarlos a reintegrarse al mundo productivo, crear riqueza, generar empleos y contribuir al crecimiento económico del país.
 
En tu experiencia, ¿cuáles son los perfiles a los que les resulta más complicado hallar su modelo de negocio?
A todos los creativos. El sistema educativo mexicano está diseñado para formar expertos en  diversas materias: diseño, música, pintura. Sin embargo, suele suceder que las personas dedicadas a este tipo de temas no tienen idea de cuánto vale su trabajo o de cómo calcular su labor en el mundo empresarial.
Tal sentimiento está estrechamente ligado a la falta de herramientas para insertar sus proyectos en el ámbito laboral. En los talleres de ProEmpleo se da forma económica a esa creatividad.

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