El Apocalipsis

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Manuel Jiménez Bonhomme
Editorial Jus. México. 1991,
207 págs.
Al aproximarse el fin del segundo milenio de la era cristiana, surgen numerosas voces apocalípticas que tratan de interpretar los acontecimientos humanos siguiendo la lectura del último libro de la Biblia. Sin encasillarse en versiones reduccionistas Jiménez Bonhomme nos presenta el Apocalipsis en toda la universalidad y perennidad que el mensaje y el misterio de dicho libro encierran.
Doctorado en Ciencias Bíblicas por la Pontificia Comisión Bíblica en Jerusalén, el autor es, hoy por hoy, una autoridad en Sagradas Escrituras reconocida internacionalmente.
El presente trabajo tiene por objeto introducir al lector común y corriente en las profundidades de un texto de por sí difícil y controvertido, sin dejar por ello a un lado el rigor intelectual que dicha labor amerita.
Antes de iniciar su interpretación, Jiménez Bonhomme nos brinda el contexto geográfico, histórico y cultural en que el hagiógrafo -muy probablemente el apóstol San Juan- se encuentra.
Además de un breve estudio acerca del significado de los números en el género literario apocaliptico, la explicación es precedida por una reflexión sobre el lugar del Apocalipsis en la vida cristiana contemporánea, con todos los retos que nuestro mundo tecnocéntrico ofrece.
Posteriormente se inicia la labor exegética, se recorre párrafo por párrafo el libro bíblico y se le interpreta desde varios puntos de vista: simbólico, histórico y lingüístico.
Así, con un estilo poético y erudito, sin excesivos tecnicismos, el lector recorre el mensaje a las siete iglesias, la visión de la gloria de Dios, los ciclos de las siete plagas o calamidades con que el mundo es probado, la visión de la Mujer vestida de Sol, las batallas cósmicas contra el dragón rojo y la bestia negra,el cántico de Moisés y del Cordero, la caída de la gran ramera y de la gran Jerusalén celestial.
El simbolismo de estos pasajes es interpretadi cin un doble punto de vista: primerom en relación con los acontecimientos por los que atravesaban los primeros cristianos a quienes iba dirigido dicho mensaje; segundo, en referencia con la vida de los hombres de todos los tiempos y lugares.
Sin caer en racionalismos ni fundamentalismos, este libro ofrece una visión, además de equilibrada, estética, que cuenta con el atractivo adicional de su olustración con láminas tomadas de Biblias medievales.

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