1993, AÑO DIFÍCIL PARA EMPRESAS Y GOBIERNO

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El año que comienza se encuentra lleno de incógnitas que tendrán que resolverse a lo largo del mismo y que, seguramente, definirán el perfil del país y la política económica de las próximas décadas.
1993 es un año de fuertes retos tanto para el gobierno como para las empresas. El gobierno se prepara para la sucesión presidencial y la sociedad se encuentra sensible a los logros en política económica y a sus fallos. De manera ideal, este año se controlará la inflación y estabilizará a tasas inferiores al 10% y, desde luego, tendrá que aparecer proyectada a tasa de inflación internacional.
Este reto significa, para el gobierno, la necesidad de mantenerse en el ajuste y consecuentemente asumir un grave costo social. El manejo de esta situación se reflejará en la prueba que el sistema político enfrentará al tener que manejar simultáneamente los temas económicos del ajuste y el costo social del mismo.
Las empresas, por su parte, se verán expuestas al gran reto de la competitividad, la mayor competencia extranjera, un entorno recesivo, altas tasas de interés y el impacto del proceso de desinflación entre otros.
 Balance del 92

  •  1993 es, pues, importante para el futuro de nuestro país. El año que terminó puede ser considerado, a su vez, como un periodo lleno de contrastes en materia económica en el que surgieron incógnitas a propósito del manejo de la política económica, pero también donde se construyeron las bases de nuestro  desarrollo futuro. El año pasado estuvo caracterizado por los acontecimientos que se presentan a continuación a manera de balance:
  •  La actividad económica desaceleró su ritmo que alcanzó una taza de crecimiento inferior al año pasado
  •  La inflación mantuvo su tendencia decreciente, por segundo año consecutivo para ubicarse alrededor del 12%
  •  La cuenta corriente, arrojó resultados más negativos, pudo ser aún cubierta con los movimientos positivos de la cuenta de capital y la fuerte posición de las reservas.
  •  Las tasas de interés, después de presentar una evolución a la baja, sufrieron un repunte a partir del segundo semestre; desde luego no previsto ni deseado.
  •  La bolsa mexicana de valores experimentó un movimiento equivalente pero inverso, después de acumular resultados muy notables el primer semestre, y experimentó una corrección a la baja en el segundo semestre.
  •  La inversión extranjera en nuestro país tiene un componente fuertemente especulativo que hace inestable el equilibrio de nuestra balanza con el exterior.
  •  Se presenta una contracción en la tasa de crecimiento de la inversión productiva, que anticipa una moderación en el  crecimiento a futuro.
  •  Las finanzas públicas se mantienen aún bajo control y ofrecen una señal positiva en la economía.
  • Se concluyen las negociaciones  del TLC.
  •  La política de apertura y los plazos negociados en el documento del TLC, confirman los riesgos que se tenían sobre la forma de implementación del tratado.
  •  Se mantienen dudas sobre el manejo del tipo de cambio, las tasas de interés y el impacto en el aparato productivo de la apertura y el ajuste.
  •  El futuro aunque positivo a largo plazo, presenta matices de dudas en el inmediato corto plazo.

 Los retos del gobierno
 El gobierno ─como se mencionó antes─ enfrenta en 93, en mi opinión, el año más difícil del sexenio. El sistema a prueba deberá resolver, con sentido político y conciliador, las pruebas de los procesos electorales de los gobiernos de los estados; encontrar al candidato que le suceda; ofrecer una plataforma política que resuelva armónicamente los graves problemas sociales, y sepa vender la perspectiva del proyecto liberalizador como la mejor opción para México. Lo anterior sin olvidar que se deberán procurar las bases de un proceso electoral transparente para 1994.
 A manera de retos, el gobierno deberá resolver, en materia económica y social, los siguientes:
 Retos inmediatos:
 Manejar los desequilibrios que produce una contracción de corto plazo en el aparato productivo.
 Consolidar la inflación a la baja y proyectarla a nivel de tasas internacionales
 Mantener el equilibrio en nuestra cuenta con el exterior.
 Evitar un mayor deterioro en la cuenta corriente.
 Armonizar el manejo del tipo de cambio Con la tasa de interés.
 Crear las condiciones Para la disminución de las tasas de interés
 Radicar y vigorizar en nuestro país la inversión productiva
 Mantener la cuenta pública en equilibrio.
 Asegurar continuidad para el TLC.
 Retos mediatos:

  •  Resolver la estrategia de inclusión de nuestro país en el contexto de la nueva economía mundial.
  •  Crear las bases para un desarrollo  social más equilibrado
  •  Mejorar los mínimos de bienestar de la población
  •  Definir las bases de una mayor apertura y participación política.
  •  Actualizar eficientemente el sistema educativo.
  •  Solucionar el tema de los derechos de propiedad.
  • Promover el desarrollo tecnológico.
  •  Continuar en el proceso de mejoramiento de infraestructura.
  •  Dar consistencia en las medidas de protección  y mejoramiento del medio ambiente.
  •  Promover las instituciones sociales y la familia, etcétera …
  •  Como ya hicimos referencia, lo anterior debe producirse al tiempo que se estabiliza nuestra economía.
  •  El reto resulta verdaderamente enorme, sin embargo, no pueden dejar de mencionarse estos hechos, especialmente si hemos de enfrentarlos como retos.

 Empresa: desafío a futuro
 Las empresas, por su parte, experimentarán en 93 uno de los años más difíciles  de la actual administración si es que efectivamente se profundiza en las medidas de apertura y en la estabilización definitiva de nuestra economía
 Para las empresas habrá de significar el fin de un proceso de ajuste que ha resultado largo y dolorosos. Por primera vez en más de dieciocho años se tendrán que acostumbrar a operaciones en entornos no inflacionarios  y mucho más competidos.
 1993 Fortalecer las decisiones
 Las empresas tendrán que enfrentar, en el año que comienza, el grave reto de un entorno micro sumamente complicado, consecuencia de las implementadas políticas  y de la necesidad de hacerse competitivos de forma inmediata.  Las empresas tienen que tomar, si no lo han hecho ya, la decisión de salir del negocio o fortalecer su posición.  Esta primera decisión las lleva a una segunda; la necesidad de definir una estrategia en dos vertientes:  una para salvar a corto plazo y otra que asegura  su ventaja competitiva hacia adelante.  Para ello resulta  especialmente útil el prefigurar el escenario o el campo en el que se habrá de librar la lucha del 93.  De este escenario destacan los siguientes aspectos como sus notas más características.
–          Mercados  receptivos.
–          Mercados sensibles al precio.
–          Mayor competencia externa.
–          Problemas de liquidez.
–          Ambiente laboral flexible.
–          Disponibilidad de divisas condicionada a flujos del exterior.
–          Incertidumbre a corto plazo,  confianza a futuro
–          Inflexibilidad de política económica
 Los anteriores son sólo algunos  de los rasgos del entorno con los que las empresas tendrán que trabajar a lo largo del año.  El reto está en el diseño de las estrategias de mercado, producto y costos-precisos, con los que cada una tratará de construir su futuro.
 El reto de 1993 es, nuevamente, el de la competitividad.  Y éste comporta una doble vertiente.  La competitividad que ayudará a promover el gobierno, al ofrecer un ambiente macro estable, un ambiente propicio a la inversión con certidumbre y reglas claras, un tipo de cambio y unas tasas de interés e impositivas y competitivas.  Y la complejidad que deberán promover las empresas al ser mucho más productivas y agresivas en el abordaje de los mercados.

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