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Una fórmula costosa

Dirijo una empresa que fabrica productos de papelería. Recientemente apuntamos hacia una nueva línea de plumones para menores de tres años con tinta lavable y no tóxica. Nuestro departamento de investigación trabajó en la fórmula necesaria, pero después de varios intentos sin éxito pedimos ayuda a nuestros proveedores de materia prima.
Nuestros investigadores trabajaron por meses con un equipo de expertos de uno de nuestros cuatro proveedores, quien se ofreció a hacerlo sin cargo. Cuando al fin encontraron la fórmula que reuniera las condiciones requeridas, descubrimos que dicho proveedor nos había ayudado porque pretendía, en recompensa, monopolizar nuestro abastecimiento, pero su competidor directo nos ofreció precios mucho más bajos. No sé si estoy moralmente obligado a «recompensar» al que ayudó, aunque no había nada estipulado cuando ofreció su ayuda.
Los asesores sugieren:
1. La empresa tiene cierta responsabilidad moral de ayudar a sus proveedores, especialmente en tiempos difíciles, sobre todo si hay una larga historia de esfuerzos compartidos que han generado lazos de cooperación y lealtad, aún cuando no conste formalmente.
Alguien ha dicho, quizá con razón, que nadie da algo totalmente gratis. Siempre se esconde algo en la aparente generosa dádiva. El caso lo confirma: les ayudo con la fórmula porque pretendo monopolizar su abasto.
Muchos asuntos se resuelven hablando claro. En este caso sugiero que se le diga al «generoso» proveedor: muchas gracias por tu cooperación. Nos gustaría comprarte pero uno de tus competidores ofrece mejor precio. ¿Puedes y quieres bajarlo? Si la respuesta es negativa, sólo hay que reiterar las gracias.

Pablo Riba Gargollo
Abogado y experto en ética de la empresa

2. La ayuda que ese proveedor ofreció fue «sin cargo» y se trabajó en equipo con expertos de ambas partes. Si no se estipularon cláusulas en ese proyecto de investigación, no parece que exista obligación alguna de que esa compañía se convierta en proveedor exclusivo. Además, no parece que sea sano o conveniente depender de un solo proveedor.
Lo que sería claramente injusto es dejarlos fuera del proyecto, o también pedirles que sólo les provean a ustedes la materia prima con la fórmula que ahora les pertenece también a ellos. Pienso, por tanto, que la «recompensa» que es debida consiste sin más, en que sigan siendo sus proveedores.

Armando Reygadas
Abogado y consultor de empresas
istmo review
No. 386 
Junio – Julio 2023

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