La persona: prioridad en la agenda educativa

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IS338_Coloquio_02_originalEstándares educativos, como la prueba PISA, permiten comparar los sistemas de enseñanza de diferentes países y hacer recomendaciones para mejorar la calidad de la educación. Sin embargo, no hay que olvidar que los estudiantes son el centro del proceso educativo y, por lo tanto, personalizar la educación es indispensable.
 
 
Pocas veces reflexionamos sobre cómo los sistemas educativos, escuelas, profesores y padres de familia se han alineado a políticas educativas que buscan estandarizar el conocimiento, en lugar de potenciar a la persona en el proceso de enseñanza.
Además de ser un pilar de los sistemas de educación, las políticas educativas están de moda en todo el mundo. Desde hace unos años, los organismos internacionales analizan la situación de la enseñanza, establecen estándares para comparar un sistema con otro y hacen recomendaciones para mejorar la calidad de la educación en el ámbito global.
México es uno de los países con menores calificaciones en estándares educativos. Organismos como el Banco Mundial, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) han fomentado diversas medidas que buscan mejorar los sistemas educativos en distintas naciones.
En 2000, la OCDE presentó la evaluación Program for International Student Assessment (PISA). Se basa en pruebas de matemáticas, lectura y ciencias, y se aplica cada tres años a estudiantes de quince años de edad en distintas partes del mundo. Por su bajo desempeño en los tres ámbitos, el papel de México en esta prueba ha sido lamentable.
En sus inicios participaban 32 países, pero hoy 65 naciones toman parte. Los resultados de la última evaluación (2013) se dieron a conocer en los principales medios informativos de todo el mundo.
 
LA PERSONA: CENTRO DEL PROCESO EDUCATIVO
PISA, sin ser una mala práctica, en varios países ha contribuido a olvidar que todo sistema, modelo o política educativa se desarrolla en función de experiencias de aprendizaje, en las cuales los estudiantes tienen un papel crucial: ser receptores de dichas estrategias; es por ellos que los documentos educativos cobran vida.
A pesar de elevar u homologar la calidad de la educación, el gran «pero» de los estándares es que, durante su aplicación, puede dejarse de lado la personalización del proceso educativo. Esto hace que la persona no sea el centro y se olviden sus características inherentes: ser única e irrepetible.
Es cierto que se requieren medidas para atender a una población que crece día con día en las aulas presenciales y virtuales, en ambientes educativos formales e informales. Sin embargo, la educación no debe enfocarse sólo a cumplir estándares, requiere de muchos factores, pero sin medidas para personalizar su proceso, difícilmente alcanzaremos una educación de calidad (ver cuadro 1).
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BÚSQUEDA DEL EQUILIBRIO
El pedagogo español Víctor García Hoz1 concibe tres elementos que constituyen la calidad de la educación: integridad, coherencia y eficacia (García Hoz, 1993). La integridad busca que el proyecto educativo sea completo desde su planteamiento. La coherencia implica los procesos cotidianos de toda la comunidad estudiantil y, sobre todo, la congruencia en el modelo de enseñanza-aprendizaje. Por último, la eficacia busca obtener resultados de excelencia.
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Así, personalizar el proceso educativo implica un desarrollo equilibrado de la persona con una visión integral (ver cuadro 2), para ello hacen falta cuatro puntos (Robinson y Aronica, 2015):
 

  1. Desarrollo de la inteligencia y la voluntad desde una perspectiva antropológica. La persona humana2 es el fundamento de la acción educativa. La educación es un proceso que personaliza y ayuda a que los educandos crezcan al desarrollar sus facultades específicamente humanas: inteligencia y voluntad. Desplegar ambas capacidades permitirá al estudiante forjar un carácter específico que le ayude a configurar su personalidad e intereses, aspectos que se vinculan al currículo flexible.

 

  1. Pensamiento creativo con base en el desarrollo de la inteligencia (racional y emocional). La creatividad es una de las competencias más valoradas en el sector profesional, pero para que tenga un sentido trascendente positivo debe estar ordenada por un desarrollo intelectual y volitivo.

 
 

  1. Elaboración didáctica de currículos flexibles. Para conseguirlos hace falta equilibrar el desarrollo del lenguaje y estructurar el pensamiento matemático y el conocimiento de las ciencias, las humanidades, el arte y la educación física. El diseño curricular también se ha estandarizado y, aunque es una estrategia muy útil en el mundo globalizado, ésta no es la clave para alcanzar la calidad. Un ejemplo es el Bachillerato Internacional (IB, por sus siglas en inglés)3 que se ofrece en muchos países del mundo. A pesar de ser un soporte curricular reconocido, no todas las escuelas que lo brindan tienen el mismo desempeño y prestigio. Entonces, ¿qué hace? Que en la implementación de los diseños curriculares, los especialistas en didáctica procuren cubrir las expectativas y necesidades de la comunidad educativa (autoridades, directivos, administradores, profesores, alumnos y padres de familia). Se recomienda que el currículo se construya con base en los intereses de los estudiantes para potenciar sus cualidades; de esta forma se desarrollará un pensamiento creativo e interdisciplinar que permita capacidades específicas con una visión general.

 

  1. Trabajo colaborativo de profesores y padres de familia. Finlandia, que durante años ha sido reconocido por desarrollar uno de los mejores sistemas educativos del mundo4, es un claro ejemplo de que los padres de familia no sólo se preocupan por la educación de sus hijos, también definen estrategias conjuntas con los docentes para guiar a sus hijos-estudiantes hacia la misma meta. La educación de los niños finlandeses no está únicamente en manos de los colegios, realizan un trabajo conjunto entre los padres de familia y las instituciones educativas.

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LOS PADRES SIEMPRE AL PENDIENTE
El vínculo que se establece con los tutores de los alumnos depende de la filosofía organizacional del colegio, éste puede formar asociaciones de padres de familia, escuelas para padres o reuniones semestrales. Todo centro escolar que pretenda completar la educación que se da en el seno familiar debe establecer una asociación de padres, ya que es «el instrumento genuino del centro de enseñanza y el medio por el cual este sector puede organizarse e implicarse en la labor educativa que lleva a cabo la institución escolar. Sus finalidades son intervenir en cualquier cuestión relacionada con la educación de los hijos, colaborar en las actividades del centro y promover su participación en los órganos de gestión» (Gairín y Darder, 2001).
Quienes ejercen el liderazgo en las comunidades escolares deben replantear sus modelos educativos, para encontrar un equilibrio entre estandarizar y personalizar la educación; es decir, hallar maneras de alcanzar e incluso superar los estándares de calidad y, al mismo tiempo, trabajar por personalizar el proceso educativo de manera incluyente (ver cuadro 3). Esto implica personalizar el proyecto escolar y su filosofía organizacional, en muchos casos sí existe, pero aún no se consigue que la misión de la escuela se haga vida en cada alumno, profesor y padre de familia. De igual forma hace falta personalizar con enfoque humanista la gestión administrativa y el currículo, mismo que deberá combinar ejes rectores firmes y cierta flexibilidad para adaptarse a las necesidades de manera oportuna.
El balance adecuado entre estandarizar y personalizar es clave para combatir la visión instrumental de la educación y retomarla como un proceso de mejora de la persona y la comunidad educativa. De esta manera, los frutos educativos no sólo serán positivos, sino buenos para el desarrollo integral de la comunidad educativa.
 
REFERENCIAS
Gairin J. y P. Darder (2001). Organización de centros educativos: aspectos básicos. España: CISS Praxis Educación.
García Hoz, V. (1988). Educación personalizada. Madrid: RIALP.
García Hoz, V. (1993). Introducción general a una pedagogía de la persona. Madrid: Rialp.
Llano, C. (2005). Formación de la inteligencia, la voluntad y el carácter. México: Trillas.
OECD (mayo, 2015). http://www.oecd.org/pisa/
Robinson, K. y L. Aronica (2015). Creative Schools: The Grassroots Revolution That´s Transforming Education. Nueva York: Viking Penguin.
Yepes, R. y J. Aranguren (1999). Fundamentos de antropología: un ideal de la excelencia humana. Pamplona: EUNSA
 
Notas finales
1                     En palabras de García Hoz, «la concepción pedagógica que llamamos educación personalizada se apoya y tiene como principal preocupación la persona humana en toda su complejidad: en lo que tiene de permanente (el ser de la persona) y de cambiante (la situación de la propia persona)». (García Hoz, 1988).
2                     Las notas constitutivas del educando, como persona humana, son intimidad, manifestación, libertad y capacidad de dar. (Yepes, 1999: 62-63).
3                     La fuente para profundizar en este proyecto curricular es http://www.ibo.org/es/about-the-ib/
4                     Existen numerosas características que perfilan el sistema educativo de Finlandia: número de horas en el aula, prestigio de la docencia como una de las profesiones más valoradas, maestros con un desarrollo académico de nivel posgrado, currículos flexibles e integrados, colaboración íntima entre padres de familia y escuela para alcanzar las metas educativas, gobierno comprometido con las necesidades educativas, entre otros.
 

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