«México debe ser un desarrollador, no un usuario». Vladimiro de la Mora

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En la cuarta Revolución Industrial, México no está en riesgo de quedarse atrás, si aprovecha su capital humano y sus emprendedores se deciden a tomar la iniciativa.

 

Vladimiro es presidente y CEO de General Electric México. Cuenta con una extensa experiencia en innovación y desarrollo, lo que ha sido de gran utilidad para GE, empresa que tiene a la transformación como estrategia global. Uno de los grandes retos a los que se ha enfrentado GE es la inmersión total de la compañía en la industria digital. En charla con istmo, Vladimiro describe los detalles más importantes de la llamada Industria 4.0 y cómo es que México tiene la gran oportunidad de volverse parte de esta revolución tecnológica.

 

¿Qué es la llamada Industria 4.0 y la industria digital?
La Industria 4.0 ha recibido diferentes nombres. Hay quien le llama Internet Industrial, por ejemplo. Realmente es la capacidad de reunir todos los datos que tenemos disponibles para, con algoritmos, poder tomar decisiones. Estos datos pueden ser aplicaciones como las del celular o lo podemos llevar hasta la parte industrial, como lo hace General Electric al día de hoy. Ponemos sensores en nuestras máquinas, de ellas tomamos los datos para subirlos a la nube y así podemos tomar decisiones en tiempo real sobre la operación de cada máquina, aumentando su eficiencia y evitando mantenimientos correctivos porque, antes de que exista una falla, los algoritmos nos previenen para poder detonar mantenimientos predictivos. Con esto aumentamos la eficiencia de nuestros clientes y evitamos los paros no programados.

Por ejemplo, cuando te tienen que bajar de un avión que tuvo una falla, tienes el vehículo lleno de pasajeros y una disrupción para la aerolínea; en cambio, cuando puedes ir monitoreando la aeronave completa mediante sensores, estás en posibilidad de decidir cuándo hacerle un mantenimiento programado que evita una falla imprevista.

Esta «Internet Industrial» representa un cambio fuerte en la forma como vivimos día a día. Mucha gente dice que representa una cuarta revolución industrial.

 

En este momento, ¿cómo se encuentra nuestro país en temas de transformación digital?
La transformación está ocurriendo en todo el mundo. Lo veo como una ventaja para México y explico por qué. Por ejemplo, cuando queremos desarrollar tecnología aquí, en industrias que tienen más de cien años, cuesta más trabajo alcanzar la experiencia que otros países ya tienen. Pero en el mundo digital creo que todos los países estamos al mismo nivel. Tenemos un gran potencial con la gente joven que está egresando de nuestras universidades. México debería ser un actor para desarrollar las aplicaciones de la Industria 4.0 (I 4.0), más que sólo ser un usuario.

 

¿Te parece que estamos en camino para lograrlo?
Creo que tenemos el talento; muchas compañías ya lo han identificado. En el occidente del país hay compañías haciendo software, en nuestro Centro de Ingeniería tenemos a más de 350 ingenieros desarrollando software y no solo eso, también modelos analíticos.

Creo que existe la oportunidad. Las compañías en México tenemos que seguir viendo ese potencial. Cuando los muchachos salen de la universidad, hay que invertir en ellos para desarrollar esa capacidad y estar en posibilidad de competir a nivel mundial.

 

¿Qué ha hecho General Electric para apoyar la transformación digital?
GE opera un centro en California donde desarrollamos una nube industrial, un lugar donde tenemos capacidad de cómputo de datos industriales. Lo que tratamos de evitar es que cada cliente replique esas capacidades, lo cual sería muy costoso. Nuestros clientes  tienen su turbina, su máquina industrial, suben los datos a la nube y tienen la capacidad de cómputo para tomar decisiones. En un momento dado nosotros podríamos estar monitoreando su máquina o ellos mismos lo pueden hacer, es su decisión. Es más, aún los productos de la competencia pueden utilizar esos servicios pues los ofrecemos también para equipos de otras marcas, no únicamente para equipos GE.

Esta nube se llama Predix y corre a lo largo de todos nuestros negocios industriales. Cada negocio industrial está desarrollando las aplicaciones específicas que necesita y que utilizan Predix. GE se está transformando cada día más en una empresa digital industrial.

 

¿Qué acciones han tomado para dejar de ser un productor industrial y convertirse en un proveedor de servicios industriales?
Hemos encontrado que después de proporcionar un equipo nuevo a un cliente, para nosotros es muy importante ofrecerle servicio. Aquí entra también lo digital, porque nos va a permitir brindarlo a un costo accesible y aumentar la eficiencia de ese equipo. Ofrecemos entonces un contrato de servicio, o un servicio por evento. Normalmente recomendamos el primero porque quedan cubiertos por cierto tiempo. Monitoreamos la máquina, nos encargamos de su servicio; tratamos de que el cliente se encargue de su negocio y nosotros de mantener su equipo.

De esa manera le resolvemos una necesidad, buscamos eficiencia, tratamos de evitar que la máquina tenga una falla que no esté programada y nos encargamos de tener las partes listas para darle el servicio al cliente. Vivimos una transición: por dar un ejemplo, pasamos de vender turbinas a ofrecer horas de servicio de empuje de aviones.

 

Debido a la transformación digital en el mundo ¿qué consecuencias habrá sobre todo para el mercado laboral?
En cada revolución industrial ha habido un crecimiento en la economía mundial y también en oportunidades para trabajar. Mucha gente piensa que se acabarán los empleos porque viene la inteligencia artificial y las máquinas tomarán decisiones por sí solas. Yo más bien creo que el empleo va a aumentar y simplemente lo que va a suceder es que las habilidades que se requerirán serán diferentes. Si antes estudiabas ingeniería mecánica y obtenías las habilidades correspondientes, ahora habrá que aprender a hacer software de estadística, para entender este mundo digital.

Cuando nació la máquina de vapor no se acabó el empleo, la gente que se dedicaba a la agricultura fue a trabajar a las fábricas y así sucesivamente. Me parece que cambiar nuestras habilidades es un reto, porque anteriormente estudiabas una carrera y pensabas que ya con eso tenías herramientas para el resto de tu vida profesional. Lo que sucede ahora es que, para no quedar obsoleto, tienes que estar en constante actualización, por la rapidez con que avanza la tecnología.

 

Hablando de estos cambios ¿cuál ha sido el impacto de GE en el mundo y en México en concreto?
Creo que hay mucha incertidumbre a nivel global que llegó para quedarse, tanto en la parte geopolítica como en la económica, y tenemos que irnos adecuando. GE tiene más de 120 años operando en México y lo hemos hecho a través de distintas circunstancias del país. Éste es un país con grandes oportunidades en distintos sectores, como el de salud o el energético, donde ha crecido cerca de 3% la necesidad de generación de electricidad; el sector del petróleo, donde hay posibilidades para aumentar la producción, que ha caído ultimamente. Todas esas oportunidades están ahí, nosotros participaremos, tratando de que a México le vaya bien, para que le vaya bien a GE en México. Siempre he dicho que después de 120 años en este país, GE es una empresa mexicana con capital norteamericano.

 

¿Qué hay de los esfuerzos de consolidación que ha estado llevando GE en los últimos años?
Como toda empresa, GE tiene que evolucionar. Partió de ser, hace unos años, una empresa 50% financiera y 50% industrial; decidimos enfocarnos en esta última y posteriormente ir a la parte digital industrial. En este momento estamos a la mitad de una nueva transformación, mucho más profunda, porque queremos enfocarnos en tres negocios: aviación, salud y energías renovables. Este último sector se ha movido en el mundo mucho más rápido de lo esperado y queremos participar; lo hemos fortalecido en los últimos años y hemos consolidado todo lo que tenga que ver con este tema. Debajo de GE Renewable Energy está el negocio de hidroeléctrica, de viento, baterías y red de transmisión y distribución, para poder llegar con nuestros clientes y ofrecerles una solución completa.

 

¿Qué actitud deberían tomar los empresarios pequeños y medianos en México ante esta nueva revolución industrial?
He platicado con empresarios pequeños y medianos que me comentan que nosotros como empresa grande no tenemos que preocuparnos de la «nómina del viernes». Estoy de acuerdo; nuestras dinámicas son distintas, pero lo que puedo decirles es que esta revolución digital ya está aquí y lo está haciendo muy rápido. Para poder seguir en el juego, van a tener que adoptar estas tecnologías. Es importante que se preparen; hay capital humano en México que puede ayudarles en esa transformación. No solo ellos, todos tenemos que prepararnos cada día. Hace 15 o 20 años jamás habríamos pensado que existirían las herramientas con que contamos hoy. Hace todavía poco tiempo, para lidiar con el tráfico contabas con tu Guía Roji, hoy tienes el Waze. Hay que evolucionar y prepararse. Esto aplica a pequeñas, medianas y grandes empresas.

 

¿Qué opina sobre la vocación que debería tener un empresario en México?
Creo que tenemos que hacer nuestro trabajo. A veces estamos esperando que alguien más nos resuelva las cosas. Las oportunidades están. En mi empresa yo salgo a ver dónde se encuentran y, si no hay, las tengo que crear o tengo que trabajar con mis clientes para ver cómo podemos generarlas juntos. Tenemos que tomar la actitud de generar empleo; empleo de valor. No seamos, como ya dije, únicamente usuarios de la tecnología, desarrollémosla. Tenemos a la juventud que está ahí, lista para aprender y ayudarnos a desarrollarla. Movámonos al siguiente nivel, porque creo que México tiene la oportunidad y tenemos la capacidad para hacerlo.

 

Considerando el desarrollo de talento ¿qué acciones ha tomado GE para atraerlo, capacitarlo y mejorarlo ante esta nueva realidad digital?
El ejemplo más claro es nuestro Centro de Ingeniería en Querétaro, donde tenemos 1,800 ingenieros. La estrategia ha sido contratar recién egresados y desarrollarlos. Toma tiempo; hay que tener paciencia e invertir en ellos y los resultados se dan. Trabajamos muy de cerca con las universidades, tenemos programas de becarios, programas de aceleración de carrera en dos años, y esto existe para la parte comercial, la técnica, la de recursos humanos y la financiera, porque queremos ir desarrollando a nuestros líderes del futuro. Hemos visto mucho capital humano en México, de ahí que este Centro de Ingeniería sea el segundo más grande fuera de Estados Unidos para nuestro negocio de aviación y el tercero más grande para nuestro negocio de energía.

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