El diablo es conservador
El diablo gusta de conservar las cosas que van mal. Su imperio son los hechos, porque generalmente los hechos son pasados, y el pasado es inamovible. Pero el género humano siempre ha sido obstinado, y cuando no se conforma con algo, lo reforma. Por eso inventamos cosas y por eso revolucionamos. Ahora, ante el milenio que se nos viene encima, nada como la propuesta de este ensayo: protestar contra los hechos, el indisputado dominio del diablo.