La hora de la reflexión: soledad y serenidad
Más que en otras épocas, nuestra sociedad vive hoy con «mucho ruido y pocas nueces». El engranaje social se mueve a velocidades jamás imaginadas, a cada segundo caducan ideologías, modas y costumbres. La reflexión parece no tener tiempo en este mundo desbocado, que va de prisa hacia ninguna parte.