El oficio de ser hombre
En la urdimbre familiar, de amistad y convivencia, hermandad y filiación, lo que se relaciona es la persona en su condición de puro ser, en donde cada uno tiene esa cualidad absoluta que corresponde a la persona como tal. Hemos de dar rienda suelta a nuestra nostalgia de «sentirnos en casa», porque es ahí donde adquirimos o recuperamos nuestra condición de personas, salvarguardados de los reglamentos constriñentes y de las mercaderías invasoras.