Democracia: ¿La octava maravilla?
No es posible renunciar a dar un fundamento ético a la política. Puesto que se estudia y se hace política para obtener resultados, es en este campo donde la valoración de criterio y acciones resulta más importante. Ante el enjuiciamiento de políticas públicas no cabe el relativismo; es necesario discernir y distinguir entre lo que resulta o no adecuado.