La salida al aire del programa Big Brother en México reveló una realidad en constante crecimiento: el florido lenguaje de buena parte de la juventud. Unos años antes, John OíConnor, publirrelacionista y escritor estadounidense, al percatarse del exceso de palabras altisonantes en ámbitos cada vez más amplios, decidió que al menos él dejaría de pronunciarlas, para no cooperar con esa costumbre que se imponía. Pero entonces vió qué difícil resulta arrancar un hábito de toda la vida. No basta una decisión razonada. Esa dificultad lo llevó a analizar los porqués del fenómeno en su país y a escribir un libro sobre el tema: Cuss Control, The Complete Book on How to Curb Your Cursing * . Entresacamos algunas ideas que aclaran esa tendencia.