El Peñón. Escuela rural, motor regional
¿A quién importan las sonrisas descompuestas y la mugre curtida de tantos niños del campo o de la calle?, ¿a quién importan los pisos pringosos de los millones de casuchas improvisadas?, ¿a quién importan esas historias que, de tan tristes, parecen cuentos y entumecen el ánimo? Con frecuencia torcemos el gesto y desviamos la mirada porque la realidad nos encoge. Es tanta la carencia, pero yo? ¿qué puedo hacer?