Hombres y mujeres. ¿De izquierdas o de derechas?
Viernes en la tarde. Llueve. El matrimonio se dispone a salir para la reunión familiar en casa de los padres de él. Ella está atrasada. No tiene ganas de ir. Una pregunta golpea su mente igual que la lluvia en la ventana: ¿cómo él no se da cuenta que ella no es bienvenida en esa casa? Muchísimos gestos recibidos pueden corroborarlo. Pero cuando se toca el tema, él responde cansado: «Por favor, mujer, no le busques tres pies al gato…».