Remedios para una auténtica globalización
Los factores decisivos para que las empresas configuren su personalidad, crezcan y compitan alrededor del mundo resultan difícilmente globalizables. El modo de ser de un mexicano es claramente disímil al de un japonés, y es aquí donde está la verdadera globalización: si universalizamos valores éticos llegaremos a una verdadera globalización.
México enfrenta crisis desde 1982 y parece que la experiencia sólo sirve para caer en los mismos errores. Lo que nuestro país necesita es tomar las riendas y responsabilizarse para entender que la solución a cualquier crisis es el trabajo y la honestidad.
El dueño de un café de Ámsterdam «consagró» a su cafetería como la «Única y universal Iglesia de los fumadores de Dios» con la que pretende eludir la prohibición de fumar en el interior de bares y restaurantes.
La tolerancia a lo distinto en nuestras sociedades multiculturales es imprescindible. Sin embargo, los países occidentales no están dispuestos a aprobar algunas acciones en contra de los derechos humanos. ¿Hasta dónde tolerar? Quizá la respuesta no depende de mayoriteos sino de las leyes de la naturaleza.